SUBDECLARACIÓN VII
Es común que encuentre paz en los óleos del océanos, esos que hacen las ballenas cuando escarban sus narices fauces en el fondo del ombligo del mar; de ahí emergen tinturas extraordinarias hedientas a mal humor ballenario. Desde mi camarote, se retoza al ritmo de abisales, anémonas y corales.
Cada 8 horas hallo infinita tristeza en este profundo encierro. He llorado peces, rocas, y muchas canciones cuando duermo. Le digo a la tripulación que no desespere, que ya acabará el tormento, que se cubran del frío y que bajen al cuarto de máquinas a fumar y a beber. Mientras, yo no importo. No sé cuándo he de ver el sol, la medianoche o a mi Zeta.
(Sueño también con un gran juego de béisbol en el mar adentro. La dignidad también puede navegar).
2 comentarios:
Buen post, saludos!
Llegué a este blog saltando de uno en otro, seguro esta drección estaba en los links de otro blog (de alguien a quien tampoco conozco) y así dando saltos es que voy leyendo nuevas cosas. Me gustó este post por dos cosas: la frse "infinita tristeza" me recuerda una canción de Manu chao (una banda de mis favoritas) y la imagen que se forma en la subdeclaración VII me causó calma. Gracias por tu comentario. Saludos.
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