23.6.10

Del desierto I

Las ansias de pisar desiertos.
Moverse en las arenas y sudar moro.

Retumba en la sombra,
de a poco a polvo impedida,
el ansia manifiesta de un eterno retorno,
trunco, manco, cojo,
mudo, ciego, tunco,
sordo.

No me pidas del desierto,
que me pierdo.
No me llames de su encierro,
tómame a fuego entero,
hervido y con jirones de tormenta,
hueco, cueva, recoveco
entero de tus adentros.

Soy la cera y la nata en la arena,
enterrado, desterrado,
un ovillo,
horadado.

[Los árboles están vigías aplaudiendo
paso a largo
este color de verano,
este calor de veneno].

2 comentarios:

Blogger Unknown ha dicho...

Me gustó, se siente fiero como él, me pregunto si se puede sentir al desierto leve, pero lo último que relaciono a él fue a unos ancianos llorando, lo más desgarrador que he visto, sentido. El desierto de emociones fuertes. Vientos morro!

23 de junio de 2010, 19:50  
Blogger Víctor Rivas ha dicho...

El desierto me dejó fresco

13 de agosto de 2010, 12:43  

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